"Once chicas decididas a llegar con el balón hasta el fondo de las mallas en el marco del amor"Tema principal de Las Ibéricas F.C.Les voy a confesar un secreto: odio el fútbol. Sí, como lo oyen, no lo soporto. Presupongo que alguno de ustedes estarán pensando, tras leer esa afirmación que debo ser un tipo raro, que debo ir de intelectualoide, o algo por el estilo. Nada más lejos de la verdad.
A medida que han ido pasando los años, ha dejado de ser un deporte donde veintidós tipos en pantalones cortos intentan meter un pedazo de cuerto entre los tres palos, para convertirse en un circo multimedia. El negocio está servido. Y quizás, si sólo fuera eso, un negocio más, no me importara tanto. Lo que más me repatea (nótese el juego de palabras) es que halla destronado a la religión en aquello que
Marx calificó tan acertadamente como "el opio del pueblo". Y no por motivos teológicos precisamente...

Porque fútbol es no poder ni ir a comprar tabaco un domingo por la tarde sin temor a acabar
mirando medio partirdo en la tienda..y aturdido por el gordo tendero con sus gritos si en ese momento alguien marca un gol. Porque fútbol es tener que soportar, al igual que la prensa rosa, programas, programas y programas de Criticos Mongoloides (no me viene a la cabeza otro nombre) analizando cada jugada, cada estrategia, cada brizna de hierba del campo. Porque futbol es tener que quedarse en un autobús veinteminutos detenido en un semáforo, gracias a un señor guardia urbano, porque el partido acaba de acabar, y la preferencia es para los futboleros (esto que les cuento me pasó el domingo pasado, palabra de Todesengel). Porque futbol es que los "
trasportes publicos", cuando hay partido importante, alarguen su horario hasta que todos los patanes están bien recogiditos en casa, con la señora al lado, viendo las mejores jugadas en uno de los programas arriba citados (y que no tenga uno la mala suerte de encontrarse en el susodicho transporte cuando la marabunta de humanidad se avalancha hacia o desde el campo de fútbol).
Sinceramente, creo que Mexico no progresa mas por culpa del fútbol. Sino, echen cuentas de las horas que se pasan viendo balonadas. Porque los mexicanos, entre las horas de sueño, las de comidas, las de trabajo y el fútbol, creo que a duras penas deben tener quince o veinte minutos libres a la semana (a eso quítenle diez del
fornifolle semanal y ya me dirán lo que les queda...). Y es que si "el fútbol es así", Mexico es
asi. A ver si me sale un hijo Ronaldinho y me retira al menos.